A pesar de que se pueden realizar podas ligeras a lo largo de todo el año, la mejor época para realizar la poda de un árbol, normalmente es a finales de invierno.
Jardinería Igle-Man nos ayuda con una serie de consejos para realizar la poda a finales del invierno.

  • La razón principal por la que las podas de los árboles deben de realizarse a finales del invierno, es para evitar los días de frío excesivo.
  • Si se realiza la poda durante la primavera y el verano, cuando los árboles están en pleno crecimiento, se eliminan muchas hojas que son las que producen la savia, pudiendo provocar un estancamiento en el crecimiento y el debilitamiento del árbol.
  • La poda realizada antes de que empiece el invierno dejará expuestos los cortes de la poda a ataques de hongos.
  • Hay algunos tipos de árboles que si se podan en verano o primavera pierden mucha savia y resina por los cortes en las ramas que se le da en las podas. Hablamos de las Coníferas como el pino o el ciprés, o también el nogal, el chopo, el abedul, etc. El frío del invierno impide que la resina y la savia se pierda por el corte.
  • Con la caída de las hojas de los árboles se pueden visualizar mejor aquellas ramas que estamos interesados en podar.
  • En lo que se refiere a los árboles frutales, el mejor momento para la poda también es el invierno, antes de que empiecen a aparecer los primeros brotes, ya que el árbol se recuperará para la época de la floración, no viéndose afectado el fruto. La mayoría de las plantas hibernan desde noviembre hasta la primavera, y ese periodo es precisamente el mejor para la poda, operación que vigoriza el tronco y las ramas, regula el crecimiento y elimina las partes enfermas o dañadas.

También hay argumentos estéticos para realizar la poda en esta época. Con el fin de no cometer errores y respetar el ser vivo que es la planta, árbol o arbusto, la poda debe emprenderse con conocimientos de técnicas de corte, que se adaptarán a cada caso. Aunque no es difícil, podar significa intervenir en la naturaleza de la planta por lo que conviene evitar cualquier traumatismo que la perjudique. La poda comienza observando el ejemplar detenidamente y descubriendo las ramas dañadas, enfermas o muertas a ras del tronco.Cortar éstas no supone peligro alguno, pero para determinar qué ramas adicionales sacar si habrá que ser cauteloso.


Jardinería Igleman

recomienda extremar la precaución al realizar cualquier tipo de podas en árboles y más aún de aquellos de gran tamaño. La poda es una operación traumática que altera el desarrollo y morfología natural de las plantas, por lo que debe realizarse con cuidado y mimo.


Además es conveniente:

  • cavar después de realizar las podas de invierno 
  • extender mantillo (abono orgánico) que sirve para proteger las raíces del frío, aporta el alimento necesario durante el invierno y evita que tenga malas hierbas, además, estéticamente da color y contraste a nuestro jardín.



Publicado: 9 de Junio de 2016 a las 17:33