El riego por goteo consiste en aportar el agua de manera lozalizada justo en el pie de cada planta.
Se encargan de ello los goteros que pueden ser integrados en la propia tubería o de botón que se pinchan en la tubería.
Van muy bien para textura arenosa porque cubren más superficie que los propios goteros tradicionales, por ejemplo, para regar frutales.
Este sistema de riego es idóneo para macizos de flores, rosales o pequeñas zonas como jardineras o franjas dónde las plantas estén más pesperdigadas.

Publicado: 30 de Mayo de 2016